Elena, Madrid

Gracias  a la hipnosis ericksoniana no sólo he dejado el tabaco casi sin esfuerzo  sino que además estoy consiguiendo  una mejor versión de mí misma. Y no creo que sólo sea una cuestión del método sino del terapeuta que te guía, gracias a Julio lo que puede parecerte imposible se hace cada vez más posible en un proceso enriquecedor y  agradable, usando tus propias capacidades que él sabe sacar de allí donde estén escondidas para hacerlas brillar. Tan recomendable que el siguiente paciente será mi hijo

enero 15, 2019